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H quiere ser normal


Publicada el 30/05/2013 por Adriana Hönig





“H quiere ser normal”

Area Inserción Laboral

Adriana Hönig, Proyecto Suma

Buenos aires, 30 de mayo de 2013

 

Qué es Proyecto Suma

Proyecto Suma es una ONG dedicada a la asistencia y rehabilitación de personas con padecimientos mentales. Junto a los tradicionales dispositivos de Consultorios Externos y Hospital de Día , existen espacios e instancias en donde estas personas , dependiendo del momento o fase de su proceso de recuperación, vienen a realizar talleres, participar de actividades culturales y recreativas, generalmente en formatos grupales con especial énfasis en la salida comunitaria a través de muestras en el caso de pinturas, peñas o festivales en el caso de música, club de fin de semana, todo esto con el fin de ofrecer la posibilidad de alguna forma de re-enganche o reinserción social. Estas actividades se enmarcan en algo que llamamos SUM.

SUM puede ser muchas cosas y tener múltiples usos. En nuestro caso, se caracteriza por la búsqueda de una suerte de hoja de ruta singular mediante la cual avanzar en la recuperación personal. No se guía por la pretensión de eliminar los síntomas sino, en cambio, de proponer situaciones y actividades que alienten el reconocimiento y la valoración social de personas muchas veces postergadas, segregadas y autodiscriminadas. Todo esto puede suceder en convivencia con los síntomas o, al menos, con algunos síntomas. Solo cuando son un obstáculo en la recuperación hacemos más foco en ellos. Caso contrario, aquello que es un síntoma para algunos clínicos es tomado como mero rasgo, como cualquiera de aquellos con los que todas las personas aprendemos a convivir. Vale entonces insistir  y reiterar que Proyecto Suma no es una clínica psiquiátrica sino una Institución de Salud Mental de asistencia y rehabilitación, con énfasis en la salida comunitaria de sus usuarios.

 

 

Adjunto a este dispositivo SUM,y formando parte del mismo se crea y desarrolla el área de inserción laboral, con el mismo sentido que todas las actividades de la institución, es decir, el énfasis puesto en la promoción de la salida a la comunidad de los participantes y no  así la perpetuación puertas adentro de la institución.

                                                             

Algunas aclaraciones

Los datos que se presentan en esta oportunidad difieren de una presentación típica de un “caso clínico”, ya que éstos derivan del dispositivo  grupo de reflexión y capacitación laboral, el cual coordino hace cuatro años.

En un grupo de este tipo, y desde la posición teórica grupal con la que se trabaja, se toma en cuenta la tensión entre los dinamismos grupales que se van sucediendo y, al mismo tiempo, la singularidad de cada integrante.

Al no ser un grupo terapéutico y sí un grupo de capacitación y reflexión sobre lo laboral, se toman datos biográficos mínimos de cada integrante haciendo énfasis en su derrotero social , laboral, y vincular dentro del quehacer grupal, dejando de lado -aunque sin descartar- lo intrapsíquico y lo relacional/familiar, si bien tenemos algunos datos ya sea porque la persona se atiende en la institución o por nuestro contacto con el profesional tratante.

Las conclusiones para informar al equipo clínico tratante y a la familia, si fuera el caso, se apoyan en el análisis de estos modos de vinculación de los integrantes entre sí, y del modo en que cada uno (y con otros) se acerca al análisis de su inserción laboral y social, no solo a través de la palabra, sino también de sus acciones dentro y fuera del grupo.

Es importante esta aclaración ya que este espacio queda así diferenciado de otros: clínico individual, clínico grupal, terapia familiar, hospital de día, etc.

 

Un grupo de reflexión no es un grupo de psicoterapia. Esto significa que en el grupo  los participantes traen ideas, situaciones, problemas personales que se les hayan presentado respecto al tema que convoca al grupo, y éstos se tratan entre los participantes que quieran opinar, aportar situaciones semejantes, comparables o contrastantes, más el aporte del coordinador, siempre al final de las intervenciones de los participantes. Se tiene particular cuidado de no entrar en la problemática íntima personal, ni tampoco se implementan herramientas técnicas propias de un grupo terapéutico (interpretaciones, construcciones, y otros).

 

Se resaltan aquellas cuestiones que insisten en el grupo, que resuenan similares, que no aparecen, etc. El grupo de reflexión sirve para tematizar aquellas cuestiones que son difíciles de pensar en soledad, o con otros, en ámbitos comunes como la familia, la escuela, la esquina, etc.

Es un espacio que permite pensar junto a otros todo aquello relacionado con la inclusión laboral: si se sienten capaces, si ya lo intentaron y no pueden, si ven más el problema en ellos o en el sistema. En síntesis, algo así como la posición subjetiva ante el trabajo.

Temas referentes a: movilización emocional al hacer el currículum, al relevar sus potencialidades, sus fortalezas y/o debilidades para prepararse para trabajar, miedos para futuras entrevistas laborales, miedos al ámbito laboral. Qué es trabajar para ellos, qué es conocer nueva gente, cuáles son sus deseos y sueños respecto al trabajo. Cómo se organizan en lo cotidiano, que significaría trabajar en el ámbito familiar, etc.

Qué cuestiones cambian en su ámbito con el dinero recibido (o no). Cómo van registrando y elaborando todos los temas tratados en la capacitación sobre inserción laboral.

¿Cómo se trabaja en el grupo?

Generalmente se dispone de temas, pero estos también los pueden traer los participantes.

Se proponen lecturas pertinentes a lo elegido, juegos para ilustrar o vivenciar los temas, y es así, entonces, que el grupo va construyendo sus saberes y conclusiones o debates. De ahí que a veces surja de ellos mismos cómo y por dónde seguir trabajando.

 

                                                                

CASO H

LLEGADA A PROYECTO SUMA

H llega a la admisión por una nota aparecida en el diario La Nación en febrero del 2010.

Tiene en ese momento 34 años, vive con su madre (psicóloga de profesión) y dice que tiene esquizofrenia, que asiste a un hospital de día cerca de su casa (zona norte) y se atiende con un analista por fuera de ese hospital de día.

Señala que le interesó la nota porque nunca trabajó, que empezó a estudiar ingeniería pero no pudo seguir por la enfermedad. Le interesaría asistir al grupo de inserción laboral.

 

 

 

Primeros encuentros

Un ejercicio que siempre se realiza en el grupo es presentarse todos cuando llega alguien nuevo. Con el tiempo esta práctica, en lo aparente “trivial”, ha resultado de mucha ayuda para todos porque se van escuchando ellos mismos y, a través de los señalamientos del grupo, sus modos de presentación van variando. En ocasiones, los participantes van notando estas variaciones en ellos mismos y en los otros, lo cual va dando una sensación de recorrido singular en esta temática. Sin proponérnoslo, se creó como ritual insustituible cada vez que alguien nuevo se incorpora, ya sea participante usuario o pasante o co-coordinador.

En la primera presentación H dice estar sin interés en trabajar, que no sabe muy bien para qué vino a esta actividad pero que va a probar.

A un mes de asistir comenta: “es el cuarto jueves que me levanto a la mañana, he recibido herramientas que me sirven”.

En estos primeros meses acepta ir a hacer arreglos de electricidad a casa de amigas de la madre. Dice que “se dispersa”. Por ejemplo, si en la casa ve una chica que le gusta, se olvida del trabajo que está haciendo y se pone a charlar.

Es particularmente insistente su mirada pesimista sobre sí mismo en cuanto a su capacidad para trabajar, al punto que el grupo comienza a tomar estas apreciaciones con humor (frente al que él responde también con humor).

H impresiona como una persona inteligente, que puede expresar lo que piensa y siente siempre que tiene oportunidad. A veces, al transmitir al grupo sus pensamientos se da cuenta que se enreda en ellos y él mismo se pone freno y decide terminar lo que estaba diciendo. Generalmente, es muy ubicado. Hace preguntas inteligentes, emergentes de un pensamiento reflexivo y que da cuenta de escuchar atentamente al otro. Muchas veces recurre a un humor ácido, que suele volcar sobre sí mismo. En otras ocasiones parece estar muy sumido en sus pensamientos y pierde la atención de lo que se habla en el grupo. Al mismo tiempo es afectuoso con todos sus compañeros y con la coordinación.

A los meses de venir empieza a germinar en él la idea de dar clases de computación. Arma un volante y tarjetas de presentación y llega a tener dos alumnas. Comenta que pierde rápidamente la paciencia cuando le empiezan a preguntar demasiado y comienza a  sentirse inepto para la tarea.

Se trabaja en varias reuniones la valoración de su tiempo y sus conocimientos para saber cuánto cobrar.

También se trabaja en esa época la grilla de horarios de la vida cotidiana y organización del tiempo, la que H llena meticulosamente y lee en el grupo. Lleva un cuaderno de apuntes en donde anota lo que se dice y lo que se escribe en el pizarrón. Trae reflexiones y tareas de la casa que sirven como ejemplo y disparadores para los debates en el grupo.

Por momentos ayuda en iniciativas de otros pero no participa, por ejemplo, de un proyecto de hacer budines junto a varios de sus compañeros del grupo.

A esta altura, en las presentaciones cuando llega alguien nuevo H muestra cambios significativos. Se presenta haciendo historia de cómo llegó y cómo se siente ahora, que tiene un grupo de pertenencia, que puede aprender de lo que es capaz de hacer y de emprender. Expresa una gran conciencia de su evolución en el grupo. Dice que lo que más le gusta es que aquí lo tratan “como si fuera normal” y que a él le parece que este grupo “es un grupo de terapia de lo laboral”.

H es un referente importante en el grupo, por sus aportes, sus reflexiones, y su disposición a mantener encuentros por fuera de la actividad, a veces con uno, a veces con todos.

Experiencia con el Ministerio de Trabajo

En un acuerdo entre el Ministerio de Trabajo y Suma organizamos dos pasantías laborales en Suma para personas con certificado de discapacidad mental. Se le propone desde este espacio participar de la selección para el puesto de auxiliar administrativo, y gana el puesto. Paralelamente, otra persona externa a Suma gana el puesto como auxiliar de cocina. Ambos tienen un referente institucional al que reportar y un Terapeuta Ocupacional que monitorea toda la experiencia mediante entrevistas con ellos y con los referentes. También sigue asistiendo al grupo como lugar donde trabajar los obstáculos que encuentra en su nuevo rol.

Se muestra contento y entusiasmado, aunque siempre con la duda de si él podrá afrontar la experiencia. Comienza a trabajar y entre las cosas que él mismo destaca están: una buena interacción con la secretaria, buena recepción en su casa. Al principio está algo cansado y con miedos, que los trabajamos muchas veces telefónicamente durante el fin de semana porque es cuando puede descansar y pensar sobre lo hecho en la semana. También se comunica conmigo por mail.

A medida que transcurre la experiencia H muestra su lado mas tímido y sensible, cada cosa que hace primero cree que está mal hecha y solo luego de mostrarle detalladamente la secuencia de lo hecho se tranquiliza y reconoce que “no estuvo tan mal entonces”.

Aparece un nivel de extrema autoexigencia que se la hago notar y parece comprender. La comprende pero no sé hasta qué punto puede modificarla.

Sus reflexiones sobre la experiencia a mediados de la misma comienzan a parecerse a las que hacía cuando daba clases y decidía dejar de hacerlo al sentirse exigido por sus alumnas. La diferencia es que esta vez continúa trabajando.

Casi al finalizar la experiencia me pregunta si me parece bien que haga un curso de reparación de pc. Piensa que así cuando termine la experiencia en Suma no va a estar de golpe “desocupado”, si se quiere, una categoría nueva para él. Como en otras ocasiones, las intervenciones promueven que él mismo tome sus decisiones evaluando pros y contras, en el marco de entender que cualquiera sea la decisión tomada, puede volver atrás si no puede hacerlo.

Comienza el curso y se lo ve cada vez más contento. Comenta un día que al salir de Suma fue a tomar un café y el mozo le pregunta: “qué haces?” Cuenta que responde: “Vengo de trabajar y ahora voy a estudiar”. Me cuenta que  haberse escuchado decir esto lo puso muy contento porque, dice, “me sentí normal”.

H ve y reconoce como propias las potencialidades para trabajar y estar activo, lo cual hace posible que esté más activo y sienta deseos de hacer cosas como, por ejemplo, volver a estudiar.

Destaca sobre todo el sentimiento de sentirse "uno más", que puede levantarse todos los días para trabajar y, pese al cansancio, ir a su curso después del trabajo.

Por un accidente con un perro que lo mordió, tuvo que faltar varios días, y luego de ese breve período volvió a tener sentimientos y pensamientos similares a los del comienzo (miedo a no rendir, cansancio, falta de deseo de ir a trabajar). Luego de hablar sobre esto en el grupo, sobre todo con intervenciones de sus compañeros, pudo remontar la situación, de alguna manera confirmar que no desea volver a la inactividad anterior a la pasantía y, otra vez, logró, aparentemente,  volver a confiar en sus capacidades.

En diciembre se contacta a una empresa de arreglo de notebooks y pcs, quienes se muestran receptivos a contratar personas usuarias de nuestra institución. Dada la especificidad de la tarea, se piensa en dos personas del grupo de inserción laboral, una de las cuales es H. Se llega a visitar la empresa con H, y en el grupo se comenta esta posibilidad a la que H responde dudoso aunque con la idea de aceptar. Se enfatiza con él que este trabajo será con acompañamiento de Suma como institución y con el mío propio, y como en todas las decisiones de este tipo, se le aclara insistentemente que puede negarse a hacerlo o decir que no aunque ya haya dicho que sí.

H acepta aunque no se muestra entusiasmado. De todos modos la idea es comenzar en unos meses, tal vez en marzo.

Las intervenciones de H en el grupo empiezan a cambiar. Rompe con una regla que él conoce muy bien que es no mezclar lo íntimo con lo que se está hablando. Hace muchas referencias a su madre y a lo que pasa en la casa. En ocasiones se da cuenta de esto y retrocede, pero no siempre. Se lo nota raro, ansioso al intervenir y al escuchar.

En el mes de abril, a comienzos, recibimos la noticia, de un día para otro, a través de su madre, que H es internado y aparentemente el detonante fue una “situación de violencia” con su madre (así lo resume ella por teléfono). Hablo con ella y refiere que era lo mejor para ese momento y que él así lo deseaba también.

Esto sucede en la semana previa a mis vacaciones. H se interna en un lugar en provincia y no lo puedo ir a ver.

En comunicación con el terapeuta de H, éste refiere que tal vez el hecho de haber asistido a ese curso que para H fue muy exigente y en un ámbito no protegido, pudo haber sido uno de los detonantes de su actual crisis. Por otra parte, no es su primera internación. La anterior fue hace algunos años, antes de entrar a suma.

Al volver de mis vacaciones, en junio, me comunico telefónicamente con H, quien dice ya estar mejor, que fue bueno estar internado y que le “sirvió para pensar”, que por ahora no puede volver a Suma ni con su analista porque no se lo permiten en el hospital de día al que asiste.

Dice sentirse preso por estas decisiones.

Continuamos comunicándonos por mail y por teléfono hasta que vuelve a reintegrarse al grupo en junio.

Está bien. Lo veo como antes, tranquilo, reflexivo, participativo y abierto a nuevos integrantes del grupo.

Entonces me manda un mail que le dio fuerza a la idea de presentar el material en un ateneo en la institución, Dice así:

ASUNTO: ¿PENSANDO O DIVAGANDO?

hola adriana:

 para empezar te digo que si el frio no me amedentra mucho voy mañana a el grupo de insercion laboral (todo esfuerzo vale la pena).

 siguiendo:

estuve pensando que tal vez hubo cierto deseo de suma para que yo comience con el segundo trabajo y tal vez no lo supe resolver por dificultades mias.

lo que siguió fueron las siguientes preguntas mias hacia mi mismo.

 ¿tendré ganas de trabajar algun dia?

¿estaré en condiciones de trabajar algun dia?

trabajar es un esfuerzo con algun objetivo.

 eso dicho de forma general.

¿estaré en condiciones de trabajar algun dia para ganar plata?

cuando yo trabajé en suma no trabajé por plata.

 cuando uno trabaja por plata significa que se esforzará de forma que el otro le dará dinero según el esfuerzo.

 ¿hay suficiente esfuerzo (que yo pueda hacer) para yo conseguir plata para independizarme algun dia?

estoy hablando de demasiado todo junto.

cuando en suma se habla de trabajar se refiere a conseguir un trabajo (y un cierto dinero) para poder volver a la sociedad que eso es lo que necesitamos.

 no se habla de trabajar 8 hs por dia para ahorrar, y dentro de 1 año comprar tu automovil o tu casa.

 hay que tomar en cuenta que quienes somos de suma tenemos limitaciones psiquicas que de trabajar vamos a poder volver a la sociedad relacionandonos con gente mas sana pero no vamos a poder alcanzar un nivel de una persona que partió con las cosas mas claras desde chico.

 

¿por que queremos trabajar?

por que no tenemos plata

por que tenemos que pedirle a nuestra madre

¿son esos dos razones válidas?

 

tal vez sean razones validas pero lo mas importante es que generan una salida al mundo mas importante que esas dos razones.

...

da para seguir, pero en el grupo... (¿te parece?)

 

saludos, H

 

 

La situación de H tanto respecto a la internación como a su situación actual se ofrece tentadora para aventurar diversas hipótesis y múltiples interpretaciones clínicas. Sin embargo, no querría que eso reste visibilidad al punto que intento iluminar en este caso respecto de la compleja trama que une subjetividad y reinserción social / laboral. Así mismo.

Se me ocurren varias preguntas retomando las palabras de H y de los autores que sostienen nuestra posición frente a la inserción laboral de esta población:

Trabajar para qué

Qué es trabajar para cada uno

Sentido del trabajo y Trabajo con sentido

Nuestra búsqueda de sentido en nuestro trabajo

Bronces, dinero, un lugar de pertenencia, autorrealización, autonomía, independencia, ser normal. ¿El trabajo normaliza ?

Derecho ciudadano al trabajo. Autoestigma

Las reflexiones y el derrotero de H desde que llegó a Suma, ¿a qué parte de nuestro quehacer profesional y ciudadano con esta población interpela?

Intenté normalizar, conducir a H en mi entusiasmo de hacer valer su derecho como ciudadano ?, lo que tanto predicamos de no reproducir la dupla profesional /paciente en aras de su readaptación al medio, ¿me jugó en contra? Pude respetar el sentido que para H tiene trabajar, o se coló mi sentido de lo que es trabajar?

Actualmente H quiere  nuevamente intentar su trabajo en la empresa de computación, dice estar preparado para esa experiencia. Y por otra parte, luego de cuatro años de asistencia se tomó una licencia(como él dice) del grupo hasta tanto se concrete su inserción en la empresa, donde, por otra parte, hay otro compañero integrante del grupo trabajando desde septiembre con otro tipo de aciertos  y de dificultades, y que sería material para otra presentación.