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Creencias, valores e ideologías en la experiencia del Psicoanálisis


Publicada el 23/03/2011 por Colegio de Psicoanalistas





El trabajo que en el Colegio de Psicoanalistas realizamos durante 2011, centrado en la interrogación de "La realidad" -algunas presentaciones pueden encontrarse en esta página-, nos lleva este año a continuar con la investigación del tema que encabeza este texto.

Es que, si la experiencia clínica nos enseña que el juicio de realidad de los "normales" está estrechamente articulado con la creencia, si constatamos que la realidad neurótica se sostiene en un sistema de creencias y mitos individuales que el trabajo del análisis aspira a reescribir, si el tratamiento de las psicosis nos confronta con creencias sin grietas, nos parece que dedicar el año 2012 a dicho tema, resulta una tarea necesaria y esperamos que fructífera.

Por otra parte, si aceptamos la tesis freudiana de que la Verleugnung -renegación o desmentida- es un mecanismo fundante de la subjetividad, su importancia en la estructuración psíquica conllevará consecuencias clínicas decisivas que comprometen también al analista en relación con sus creencias valores e ideologías en el campo de la transferencia. A veces, como lugar resistencial, otras, como vía de potenciación psíquica, cuestiones éstas que nos enfrentan  a un campo dilemático, donde siempre nos resulta difícil posicionarnos.

Pensamos, por ejemplo, en cómo, tanto la clínica de niños y adolescentes como los dispositivos vinculares se confrontan vívidamente con los efectos de los sistemas de valores y creencias familiares en la configuración de los padecimientos subjetivos. También en las creencias delirantes en los pacientes psicóticos y sus transformaciones a lo largo de la evolución de los diversos cuadros.

En otra dirección, si es evidente que las creencias, ideologías y valores son patrimonio de una época, de una cultura y, por ello, difíciles de interrogar desde su interior, el tema se nos legitima en el mismo instante en que pensamos un psicoanálisis atravesado por las vicisitudes epocales. Esto, inevitablemente, nos enfrenta con la cuestión de las religiones, que, a pesar de las aspiraciones racionalistas de Freud, continúan demostrando la vitalidad de las fuerzas libidinales que las movilizan, las mismas, por otro lado, que se ponen en juego en el encuadre analítico para ambos partícipes. Es por eso que allí, en el corazón mismo de nuestra experiencia, intentaremos  deslindar las relaciones entre lo que quizás podría pensarse como modos distintos de la creencia, como pueden ser la ciencia y la religión, retomando por esta vía la preocupación histórica de los psicoanalistas de diversas corrientes.

Así, la confluencia de estas distintas vertientes y perspectivas: tanto metapsicológicas como clínicas o sociales (donde no podrá faltar la política), nos parece un acicate para el despliegue de ese diálogo productivo en su diversidad y en sus diferencias que viene caracterizando ya desde hace 15 años nuestras reuniones de los jueves. Sea ésta, pues, una invitación a un año de trabajo renovado.